lunes, 10 de diciembre de 2012

Grandes lecturas VI: El banquero anarquista y otros cuentos de raciocinio, de Fernando Pessoa




La obra narrativa de Fernando Pessoa es por desgracia escasa. Este volumen de Alianza Editorial nos ofrece uno de los mejores relatos del autor portugués, El banquero anarquista, y una compilación de fragmentos reconstruidos para la ocasión, los cuentos de raciocinio. Se conocen como cuentos de raciocinio aquellos textos en los que el autor desarrolla la historia a través de un método científico: la lógica deductiva. El origen de esta peculiar creación proviene del amor que profesaba Pessoa al relato policiaco, al que describía como “una de las pocas diversiones intelectuales que aún le queda a lo que aún queda de intelectual en la humanidad”.

El proceso de construcción de los relatos sigue un método donde los diálogos de los personajes funcionan como premisas de un silogismo (los elementos de la trama). Y estas premisas nos conducen a una conclusión (el desenlace). Una jugada maestra. La lucidez del autor portugués ya desde los inicios de su carrera, abruma por su capacidad dialéctica, que es afilada, precisa, preparada para desarmar al mismo Sócrates. 

El banquero anarquista es un cuento magnífico, excepcional, que además trata un tema muy de actualidad. Un banquero que se declara anarquista trata de explicarle a su interlocutor, por un lado, por qué se convirtió en anarquista, y por otro, por qué se hizo banquero. El desarrollo se lleva a cabo gracias al diálogo (que es casi un monólogo) del banquero; a través de él va desgranando una serie de argumentos que terminan por convencer a su interlocutor en la ficción, aunque no así al lector, ya que éste sí puede llegar a percibir que lo que está leyendo es una impostura más grande aún que las ficciones sociales de las que habla el banquero:

“-El mal verdadero, el único mal, son las convenciones y las ficciones sociales, que se superponen a las realidades naturales, todo, desde la familia al dinero, desde la religión al estado.” 

No obstante, la contradicción en el argumento es deliberadamente constante. Por eso, para reconducir la lógica, el banquero recurre a nuevas premisas, como cuando intenta justificar que se puede ser banquero y anarquista, y aun así ser más fiel a los ideales que los anarquistas de verdad: 

“¿Qué quiere el anarquista? La libertad, la libertad para sí y para los otros, para la humanidad entera. Quiere estar libre de la influencia o de la presión de las ficciones sociales; quiere ser libre tal cual nació y apareció en el mundo, que es como en justicia debe ser; y quiere esa libertad para sí y para todos los demás.” 

Pero el tema de fondo, lo más interesante, es la lectura que hace Pessoa de la conveniencia de cada sistema. Plantea el ideal del anarquismo, pero reconoce, por boca de su personaje, que en su pequeña comunidad anarquista existe una tiranía natural, instintiva, tal vez creada por la adaptación a las ficciones sociales, donde los más fuertes, los mejor dotados, ejercen un control sobre los otros. Por lo tanto, debido a la naturaleza del hombre (y lo natural es la batuta por la que pretende regirse el anarquismo) resulta casi imposible establecer una sociedad donde impere la anarquía. Y es que muchos hombres quiere ser dominados, sometidos, quieren que les lideren, que les lleven, que les exijan el menor esfuerzo posible. Así es la raza humana:   

(…) Si esto no puede ser así, es que el anarquismo es irrealizable; y, si el anarquismo es irrealizable, sólo es defendible y justa, como ya se ha demostrado, la sociedad burguesa.

Una cena muy original es un texto escrito en inglés en 1907, cuando el autor no se había desprendido aún la influencia sudafricana. Y ciertamente es muy original, este cuento de raciocinio. Su originalidad reside en la aplicación de un método científico, la deducción lógico-silogística, sobre la mecánica de la narrativa. A decir verdad, el texto denota dos cosas: el talento del autor y la inexperiencia del autor. Digo esto porque en ese juego de ilusiones, y aunque utiliza con diligencia las armas del despiste, el lector puede descubrir antes de tiempo dónde se esconde la trampa, qué tiene de original la cena. Aun con todo, es un relato intenso que demuestra el pulso narrativo que tenía Pessoa, el cual, por desgracia, no puso en práctica más a menudo antes de que la muerte de pillara por sorpresa.

El resto de relatos, breves fragmentos en ocasiones reconstruidos, nos permiten disfrutar de la brillante prosa de Pessoa. Destaca especialmente El robo de la Finca de las Viñas, que nos muestra, como si fuera una bella mujer que se nos insinúa subiendose un poco la falda, un esbozo de lo que podría haber sido una gran novela.  

El banquero anarquista y otros cuentos de raciocinio, de Fernado Pessoa. Alianza Editorial, 2008, 1986.