viernes, 8 de junio de 2012

Una de hospitales, un poema de David Refoyo


No me gustan los hospitales
, familiares agolpados en el pasillo
, lágrimas y caras largas y yo asustado
trato de guardarme mis ganas, mi ilusión
y parecer uno más y entonces entro
y el abuelo sólo está aburrido
, me dice, esta gente me trata como si me 
fuera a morir
y yo digo, eso te dijeron hace veinte años
y mira, aquí sigues, chupando
de la seguridad social y él se ríe
y yo me río y mi abuelo me da la mano
, aprieta fuerte y sigue riéndose
entra la enfermera y se sorprende
mi abuelo me presenta, les dice es mi nieto
y sigue riéndose, con cierta emergencia
y la enfermera me da las gracias
y dice que la risa ayuda más que una inyección
pero no le digo nada, sigo hablando con mi abuelo
, lleva varios días aquí aburrido escuchando lamentos
y antes de irme, de darle un abrazo y de
contagiarle otro poco de esperanza
le digo a la enfermera, ¿sabes cuál es el secreto?
tratar a las personas como personas
y no como enfermos.

Extraído de aquí

1 comentario:

Ángel Muñoz dijo...

Joder, joder joder.. Cierto es.