martes, 22 de mayo de 2012

Todos a la cárcel

Preguntas:
¿Por qué no abandonamos la calle y nos dedicamos a los despachos? ¿Por qué no copiamos el modelo islandés? ¿Por qué no demandamos a banqueros y politicos fraudulentos y los juzgamos como merecen? ¿Por qué no decidimos nosotros, los ciudadanos, de una vez y fomentamos así la democracia participativa que tanto reclama el 15M? ¿Por qué no sentamos en un banquillo a los directivos de cajas y bancos que cobran sueldos astronómicos aun cuando las entidades que gestionan están podridas debido a su codicia? ¿Por qué no relevamos al gobernador del banco de España por su lamentable gestión? ¿Por qué no quitamos a Fabra de su poltrona y retiramos los más de cuarenta mil coches oficiales que hay para setenta mil cargos electos? 


Respuestas:
No hacemos todo esto porque vivimos en un país mediterráneo donde la corrupción está admitida y al corrupto se le aplaude y se le dan palmaditas en la espalda por ser tan listo. No hacemos todo esto porque gobierno y oposición poseen los mismos intereses finales. No hacemos todo esto porque nos han adoctrinado para que la culpa parezca nuestra. No hacemos todo esto porque vivimos arrodillados ante las presiones fiscales y las políticas financieras de Alemania. No hacemos todo esto porque nuestro poder judicial no es independiente. Pero sobre todo, no hacemos todo esto porque nuestros políticos y parlamentarios saben que su carrera les servirá de trampolín para saltar a la banca como consejeros delegados. Y ahí, amigos, hay un gran conflicto de intereses.