sábado, 21 de abril de 2012

Yo mataré monstruos por ti, de Víctor Balcells Matas


De la lectura de Kafka dos son las palabras que pude destacar: tautología y expiación. Leyéndolo comprendí mejor el mecanismo de la culpa que, precisamente por su causa, me atenazaba. Había una terrible tensión y a la vez una alegría mientras me iba abriendo camino por sus aguas. El conocimiento inundando las cavernas de mis mentiras, culpa ahogándose entre las olas, y el sueño de una conversación profunda y extensa con la profesora. Hablemos de Kafka, señora profesora, hablemos sin cesar de Kafka, toda la tarde y toda la noche. Pero, por favor, pongámonos antes cómodos en mi cama con colchón de plumas. ¿Tiene frío? ¿Qué ocurrirá si sus dedos se congelan? Hace demasiado frío y la nieve nos rodea y a lo lejos se alza el castillo. Avisaré a la sirvienta. ¡Frieda! Mi celda, también es mi fortaleza.

Yo mataré monstruos por ti, de Víctor Balcells Matas. Editorial Delirio, 2010

No hay comentarios: