martes, 21 de febrero de 2012

No hay tiempo para libros (Nadie a salvo), de David González

La nueva propuesta de David González no deja indiferente. Sin perder su sello descriptivo, sobrio, personal y cuyos mimbres recolecta de la realidad que contempla, amplia el poeta de Gijón su materia prima y nos sorprende con una vena histórica, natural, filosófica y popular que además es capaz de combinar a la perfección con temas más manidos en su poesía: como la cárcel o los recuerdos de infancia. Destaca también el original uso de la puntuación, sobre todo de los dos puntos y, como ya es habitual en la obra del gijonés, la ausencia de mayúsculas. No hay tiempo para libros es un libro completo, cerrado y que destila alta calidad literaria desde que el lector lo abre y lee el excelente prólogo de Ainhoa Sáenz de Zaitegui. No se lo pierdan.


el verano


durante el verano,
y con vistas al invierno:
las hormigas trabajan:


las cigarras no:
las cigarras no saben qué es eso:


trabajar:


cuando llega el invierno:
y a diferencia de lo que se nos cuenta
en la fábula de jean de la fontaine:
estos insectos hemípteros
no padecen
ni hambre ni frío:


cuentan con el afecto impersonal:
impuro:
e interesado
de ciertas hormigas:


ciertas hormigas
con vocación de cantariellas:


ciertas hormigas
que ignoran:


leer nunca fue lo suyo:


que las cigarras,
después de adultos
solo viven


un verano:


y no pensaban en nada más que ensobrevivir, el cómo les resultaba ya indiferente:
thomas bernhard


No hay tiempo para libros (Nadie a salvo), de David González. Editorial Origami, 2012. 


Puntuación: ****