miércoles, 18 de enero de 2012

REFOYO Vs. CRESPO (Round y 4)

Éste es, en principio, el último asalto comunicativo entre David y yo (los otros tres, aquí, aquí y aquí). Además, hoy, curiosamente, es su cumpleaños, y me gustaría felicitarle desde este espacio virtual y que aceptase este post como regalo, puesto que no le he comprado nada y el que tiene que invitar a la birra es el homenajeado... Hoy también es el día en que, supuestamente, Biblioteca Nacional salía de imprenta. Finalmente, debido a un error, se retrasará algunos días; pocos. La editorial hizo coincidir el nacimiento del libro con este día porque hoy también cumple años el entrenador del F. C. Barcelona, Pep Guardiola, uno de los personajes del libro. ¡Felicidades David! Y aunque hoy no le puedo desear lo mejor a Guardiola, por el tema del partido de esta noche, y tal, ¡felicidades para ti también, Pep Guardiola!
Nota: Pongo estas velas porque de las de cumpleaños ya no quedaban. Al parecer, según me dijo la chica del bazar chino, el 18 de enero, cumple años mucha gente...




MC: ¿Qué tiene su novela 25 centímetros de autobiográfica? (no se
ilusione, no me refiero al título, sino al vasto conocimiento del
trabajo de “acompañante”)


DR: No es que sea una novela autobiográfica, pero tangencialmente he
conocido detalles del mundillo. En Salamanca, donde estudié, eran
frecuentes los pisos en los que se desarrollaban este tipo de
prácticas. En Valladolid, encontré un anuncio en el que se ofertaba un
buen puesto de trabajo como acompañante masculino. Arranqué el papel
de la cabina donde estaba y tuve que soportar el puteo de mis colegas
toda la noche. Después, cuando apareció el libro, el puteo se tornó en
duda. Eso me acompañará toda la vida, a mí y a la periodista de La
Noria que quería, por todos los medios, que esta historia fuese real.


MC: A usted le han tildado de nocillero, de fragmentario, de modernito,
de mutante, de culé… Pero, sinceramente, creo que usted tiene su
propia personalidad; muy canalla, muy rockera… un híbrido entre lo
moderno y lo clásico contemporáneo. Si le pusieran una pistola en la
cabeza y tuviera que elegir, ¿qué elegiría: ser un narrador de corte
clásico o un postmoderno?


DR: No vería necesaria la elección, pero con una pistola de por medio, la
cosa cambia, así que debo considerarme un escritor más postmoderno que
otra cosa, aunque las influencias que manejo vengan de corrientes muy
dispares. Nací en 1983, crecí con Extremoduro y Ray Loriga, creo que
eso, al final, tiene que salir por alguna parte. Espero que no salga
en forma de novela vampírica juvenil.


MC: ¿Sería capaz de explicarnos (utilizando algún recurso literario –un
símil, una metáfora, una alegoría-, no imitando a Valdano), la fórmula
del éxito del C.D. Mirandés y su posible aplicación en el seno del
Zamora C.F., club del cual ha sido socio durante muchos años?


DR: ¿Se acuerda de Historias del Kronen? Es el mejor ejemplo que encuentro
para explicar la reciente historia del Zamora C.F., es decir, un
escritor que apuntaba maneras, que podía llegar a donde hubiese
querido, pero se encalló, repitió los mismos patrones una y otra vez,
hasta el agotamiento, hasta que dejó de interesar, como el Zamora. Y
eso que este año el equipo está cumpliendo de sobra. En cambio, el
C.D. Mirandés, a pesar de los errores, ha conseguido parecerse más a
Agustín Fernández Mallo, un escritor de cierto éxito y con peso
específico en la literatura de los últimos años. Consigue transmitir
novedad e innovación y por eso Anduva se llena cada domingo y, por
eso, Marca saca grandes titulares descubriendo los valores de un
equipo que transmite ganas, ilusión y mucho trabajo. ¡Ah! Y porque
están a 50 kilómetros de Euskadi (cuna del fútbol y hervidero de
fichas federadas) y Zamora a 500.



MC: Usted ha demostrado, en algunos de sus artículos, ser un gran
analista de la España más profunda (a.k.a. Deep Spain). Pero en su
literatura, muy postmoderna, qué duda cabe, esta inquietud aparece más
de tapadillo, más agazapada tras la cortina como la Vieja del Visillo…
Y hablando de la Vieja del Visillo: ¿qué personaje le parece más deep
para ambientar una road novel de pueblo por la árida estepa de la
submeseta norte castellana, leonesa e incluso manchega,  La Vieja del
Visillo, el Tio la Vara o el Aberroncho?

DR: Hace unos meses comencé a escribir una road novel en la que un par de 
escritores cruzaban España entera para acudir a un concierto de los

Rolling en Oporto. Estos protagonistas eran Manuel Vilas y David
Refoyo, pero nunca llegó a concretarse ese proyecto, que tenía todos
los ingredientes para el éxito: Sexo, Vilas y Rock & Roll (y un Seat
124 perteneciente a la familia de Claudio Rodríguez). En cualquier
caso, los personajes de José Mota que cita, son especímenes necesarios
en la Deep Spain siendo como es La Vieja’l Visillo la más extendida
por la meseta y parte del extranjero. Sin duda, me quedo con ella.

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