domingo, 8 de enero de 2012

Breve reflexión sobre el libro digital



Reflexiono sobre la llegada del libro digital mientras salgo de una librería de Madrid con cuatro ejemplares edición bolsillo recién adquiridos y valoro la posibilidad de comprar un Kindle. Es el momento adecuado para hacerlo; se han democratizado los precios y las aplicaciones del dispositivo han evolucionado lo suficiente. Considero pues que gastarme nueve euros en cierta edición de bolsillo cuya cubierta no aguanta ni una relectura, comienza a rozar lo incongruente (saldría más rentable pagar cuatro o cinco por la edición digital). Finalmente, mientras camino por la calle del Príncipe, llego a la conclusión que con la inminente implantación del libro digital y su convivencia con el papel, este último se adquirirá mayormente como objeto de culto. Decido entonces que a partir de ese instante pagaré sólo por libros que pueda tener en un anaquel aun no consultándolos nunca. Pienso en ediciones tan cuidadas como Blackie Books, Impedimenta, Errata Naturae o Eutelequia, y concluyo que desde ese mismo momento no pagaré menos de diez euros por ningún libro en papel. Para las ediciones de bolsillo, el Kindle; para la veneración, objetos de culto que huelan a papel impregnado de gotas de sabiduría.