viernes, 7 de octubre de 2011

Vivir y morir en Lavapiés, de José Ángel Barrueco


La nueva novela de José Ángel Barrueco es una obra construida a base de pequeños fragmentos -miniaturas, que llamaría él-, que página a página tejen un sinfín de historias -algunas con continuidad y otras pasajeras-, para acabar formando una especie de puzle, o mejor aún: de tres en raya, donde las piezas de colores se dispersan por los agujeros para formar líneas de color. Líneas que nunca convergen, pero que a veces se solapan en el espacio-tiempo del tablero. Curiosamente, y siguiendo la metáfora, en la partida encontramos más perdedores que ganadores.

El narrador de Vivir y morir en Lavapiés nos ofrece un mural costumbrista del día a día del popular barrio madrileño, pero lo hace desde el punto de vista del hombre de pensamiento, del observador metódico que por las noches se transforma en escritor de la novela, en artillero de pluma equilibrada y certera que nos acerca al barrio como lo hacen esos programas callejeros y viajeros.

Cut up y otras técnicas de montaje para recorrer los rincones más recónditos de Lavapiés, y de la literatura...


En mi opinión, una de las mejores obras de Barrueco.


Vivir y morir en Lavapiés, José Ángel Barrueco. Escalera, 2011.

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