lunes, 10 de octubre de 2011

Mi relato para la Cripta

Ven


―Encontraron una nota junto al cadáver. “Todo está en mi móvil”. La policía descubrió en el teléfono, que estaba en el bolsillo del pantalón, un archivo de audio que contenía lo que calificaron en el expediente como “psicofonía”. Una extraña voz masculina que decía “ven” con voz lejana y queda. El hecho de que yo, el guardián del cementerio, encontrase el cuerpo en una fosa común, avivó las suspicacias. Me hicieron todo tipo de preguntas, intentaron implicarme. Pero pronto me dejaron en paz y cerraron el caso como si para ellos hubiese sido fácil. “Una sesión de espiritismo con barbitúricos y alcohol finaliza en tragedia”. Era un buen titular. Los medios se hicieron eco del caso. “¿Asesinato o suicidio?: un misterio sin resolver”. Sucedió hace algún tiempo, en el 2004, quizá. Recuerdo que el agente al mando se implicó mucho en el asunto. Encontró vínculos con una secta satánica que hacía botellones en cementerios de provincias. Encontró psicofonías inexplicables. Pero nunca encontró la verdad. Por lo que a mí respecta, tenía olvidado el tema; nunca pensé que un joven periodista en prácticas me ofreciese tanto dinero por refrescar mi memoria. Lo único que puedo decirte es que aquel hombre no murió de forma accidental. Verás, poco antes de fallecer había perdido a su hijo en un trágico suceso. Venía a menudo por aquí y me daba la impresión de que intentaba comunicarse con los muertos. Si me equivoqué o no al matarlo, pronto podrás preguntárselo… Ven ―dice el guardián del cementerio blandiendo el hacha.

Publicado en el fanzine Trippers from the Crypt (by Vinalia).

2 comentarios:

Mayte Sánchez Sempere dijo...

Brrr, que escalofrío... Me ha gustado, y eso que a mi el miedo me da mucho miedo.

Saludos,
Mayte

Mario dijo...

Gracias, Mayte.
;)