sábado, 16 de abril de 2011

Presentación de "Asco"

En la presentación de "Asco", que tuvo lugar ayer en Madrid, Óscar Esquivias hizo un profundo y acertado análisis de la obra mientras que a mí me tocó en suerte hablar sobre el autor. Copio el texto que leí.

José Ángel y yo nos conocimos personalmente hace relativamente poco, a principios de 2008, creo recordar. Llevábamos tiempo intercambiando correos. Se daba la circunstancias de que nuestras familias se trataban desde hacía años, conocí a su actual pareja, Marta, antes que a él (y él conoció a la mía antes que yo), compartí aula con su hermana, Mónica, en el colegio, recordaba a su hermano, Sergio, jugar en el patio de dicho centro, el Colegio Público Arias Gonzalo (popularmente conocido como Los Bolos). Un colegio que, como diría Clea, tiene un sótano donde se esconden las musas, puesto que de él han salido varios conocidos artistas plásticos zamoranos, y personajes tan célebres como el poeta Claudio Rodríguez y el pensador Agustín García Calvo, además del propio Barrueco, claro. Pero curiosamente, a José Ángel, siete años mayor que yo, sólo lo recordaba por ser uno de los rostros habituales del diario La Opinión de Zamora. Durante muchos años, casi una década, mantuvo su columna diaria “Escrito en el viento”, un rincón para refugiarse de la política local y otros provincianismos, un oasis cultural que consiguió formar un selecto grupo de lectores fieles. Cuando empecé a cartearme (mailearme) con él fue una sensación extraña, era la primera vez que me carteaba con un escritor. Intercambiaba opiniones con otros jóvenes aspirantes a escritores, y con creadores de otras disciplinas, pero no con nadie que conociese de verdad este mundillo. A lo largo de estos años, él me ha ido enseñando, tanto a mí como a otros zamoranos emergentes, como David Refoyo, algunos truquillos y me ha ido dando consejos de hermano mayor cada vez que me tropezaba con alguno de los muchos obstáculos que uno se encuentra en la literatura. No obstante, Barrueco no sólo ayuda a los zamoranos, intenta apoyar a mucha gente que quiere publicar o empezar a dar sus primeros pasos en esto de las letras. Es una buena persona. Y eso es lo que de verdad importa. Además, se da la circunstancia de que también es un buen escritor, a quien quizá le haya perjudicado el hecho de no mantener buenas relaciones con la diosa fortuna. Pero las cosas cambian, y por delante se abre un futuro esperanzador lleno de proyectos, niños y libros. Libros, sí, porque decir Barrueco es decir libros. Las paredes de su casa están empapeladas con libros, hay libros en el suelo, en la cocina, hay libros sobre el bidé, libros hasta en la sopa. Este hombre alcanza una media de lectura de un libro al día, quizá más. Está enfermo de literatura, tiene el Mal de Montano. Y de ahí, de esa enfermedad nace Asco.

2 comentarios:

Miguel Sanfeliu dijo...

Fue un texto muy acertado. La presentación estuvo fantástica. Mi enhorabuena a los tres.
Hoy mismo empecé a leer el libro y es de los que te enganchan desde el principio.
Un saludo.

Mario dijo...

Te mando un fuerte abrazo, Miguel.