lunes, 21 de marzo de 2011

La niña que arrastraba un globo roto...

Aunque noto un, más que entendible, exceso de preocupación por los títulos largos (que relacionan cosas que, aparentemente, no tienen nada que ver y que nos recuerdan a los megatítulos de David Foster Wallace, que parte de la extremajuventud literaria de este país tanto idolatra) y por otros detalles poppy, he de decir que los textos de Adriana cada día me soprenden más. I like her style por dos razones, a saber: tiene dos huevos (no literalmente hablando, claro) y, como Delibes, va a contar su historia y, además, si no se la publican se busca la vida; escribe con una frescura natural, una pluma ligera y un ramalazo naïf lleno de referencias actualísimas que otorga a sus textos el rango de “tiernos”: dan ganas de darle un beso (me refiero a los textos), y de seguir leyendo. En la presentación de “Viscerales”, Adriana, La niña de las naranjas, me entregó un libro-fanzine (la plaquette #3 de La chica de la curva, la colección de plaquettes que edita el colectivo literario COLMO) que contiene los textos “la niña que arrastraba un globo roto”(de Adriana Bañares Camacho)+"En el patio del recreo" (de Gonzalo Álvarez Perelétegui)+un bonus track, un poema de Manuel Vilas (a quien hay que agradecer que siempre tenga a bien colaborar con este tipo de proyectos independientes). 

(…)Las grietas dibujan sed a pesar de la humedad y sobre la acera impasible a rastras muere el troquel desinflado de una infancia que se acaba(…)

¡Ahí queda eso!