martes, 8 de marzo de 2011

Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer, David Foster Wallace

Me compré este libro por dos razones, a saber: hace unos meses publicaron la segunda edición en DEBOLSILLO (unas ediciones cojonudas, para ser de bolsillo); el día 15 de abril presentamos “Asco”, de José Ángel Barrueco, en la librería Tipos Infames de Madrid (de esto ya hablaremos en otra ocasión, pero adelanto que "Asco" narra las peripecias del autor en el mismo barco que DFW, aunque surcando el Adriático).

“Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer” es un diario periodístico, escrito con una prosa más literaria que informativa, que analiza día a día y actividad a actividad la semana que David Foster Wallace pasó en un crucero de lujo por el Caribe en calidad de periodista de incógnito. El escritor no llega a involucrarse en el grupo de pasajeros que se embarca en el crucero compartiendo la misma ilusión infantil, porque ésta le produce verdadera repugnancia, asco, como deja patente en el análisis que hace del pasaje y la tripulación. No deja títere con cabeza.

Foster Wallace era un analista de la sociedad tan certero que acabó rechazando vivir en ella. Esta obra demuestra su repulsión hacia el modo de vida que nos obligan a vivir (máxime en el american way of life, donde los ciudadanos de la primera potencia mundial disfrutan de quince días de vacaciones al año). Buscar la evasión en un barco de lujo donde tu actividad se reduce a no hacer absolutamente nada por ti mismo, aparte de limpiarte el culo, es un aparente modo de evasión para alguna gente pudiente. Pero en el pecado está la penitencia: el crucero de lujo NR7 es una atadura y supone un control del individuo incluso mayor que al que estamos sometidos en tierra. Foster Wallace retrata a los pasajeros como payasos divirtiéndose en un mundo estúpido que no tiene sentido ni en vacaciones. Aunque eso sí, todo bajo una óptica sarcástica que nos saca unas cuantas sonrisas. 

Un librazo.

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