martes, 11 de enero de 2011

Viscerales, texto a texto (II)





Con amigos así
El argentino Marcelo Luján nos deleita con una de las piezas más trabajadas, interesantes y trascendentes del libro. Es un texto teatral con varios personajes: un traductor, una editora, un novelista, la mujer de éste y un estudiante crónico. “Con amigos así” es una crítica velada a un famoso escritor, muy muy famoso; pero una crítica argumentada, por los personajes…

Por qué la niña de las naranjas
Adriana Bañares es el benjamín del grupo; nació en 1988, cuando yo tenía nueve años. Su relato sí que es una vomitona en toda regla. Me recuerda (entiéndase el símil) a la secuencia de “Los Goonies” en que los malos, los hermanos Fratelli, torturan a Gordi para que les diga dónde están sus amigos. Entonces Gordi les cuenta, con gran capacidad de síntesis, toda su vida en el colegio. Con una prosa contemporánea llena de referencias que Eloy Fernández Porta consideraría “Afterpop”, Adriana Bañares nos cuenta el porqué de la Niña de las Naranjas. Lo que más me asombra del texto es la capacidad narrativa de nuestra joven autora. A su edad, yo no sabía ni escribir…

La flema (un poema en deconstrucción)
Gsús Bonilla se marca un texto en prosa poética ciertamente original. Un poema en deconstrucción que hubiese firmado el mismísimo Ferrán Adriá si en vez de ser cocinero fuera escritor. Nos habla de algo muy visceral o algo que, al menos, sale de muy adentro: una flema, la flema. Pero no se refiere a la mucosidad, sino a algo más, mucho más… Gsús es poeta hasta cuando escupe.

Pliego de descargo
Daniel Ruiz García era un autor desconocido para mí antes de empezar a trabajar en este libro. Y, la verdad, me alegro mucho de que mi compañero Barrueco me lo haya descubierto, porque es un prosista excepcional que maneja el tempo narrativo con una maestría propia de un novelista de más de sesenta años. Es capaz de sintetizar en poco espacio una historia que en otras manos requeriría muchas páginas de descripciones y desarrollo narrativo. Daniel nos habla de una relación tormentosa y una caída desde el ricoprontismo hasta el umbral de la pobreza. Un texto de actualidad que retrata con agudeza la sociedad española de finales del S.XX y principios del XXI.

Inertia Satanás
David Mardaras nos sorprende con un relato atrevido, corto, directo y agudo en su final, para mostrarnos con su prosa los bajos instintos que siempre, de alguna manera, sacamos a relucir los humanos. Me gusta el texto porque en él el lector ha de poner de su parte, hacer un esfuerzo. Y no por comprender, sino por sentir. Y esa es una de las cosas que más valoro de la literatura.

Vidas paralelas
El relato de Joaquín Piqueras comienza a una velocidad endiablada y no aminora hasta el final. Su texto no sólo no tiene ni un solo punto, sino que también es formalmente impecable. Por otro lado, hay una referencia a las “Coplas a la muerte de su padre”, de Jorge Manrique, que, tanto explícita como implícitamente, acompaña el discurrir de todo el relato. Joaquín nos habla de un Dios burlón que maneja, tan injustamente como la vida que crea, a dos títeres…

La gaviota
Francesco Spinoglio nos habla de un escritor underground mantenido por su mujer y aprovecha para despacharse a gusto contra el mainstream de Babelia y demás suplementos culturales, aquellos que nos dicen lo que se va a leer la próxima temporada. Pero el relato no es la historia de la pareja, sino la de una gaviota herida que el protagonista encuentra. La gaviota es la excusa perfecta para hablarnos de lo frívolo de esta sociedad de móviles y Facebook, de amigos y peces virtuales. Y es verdad, nos preocupamos por gilipolleces dejando de lado lo que de verdad importa. Y una vez desvirtuado lo que más importa ¿por qué no matar?

Miedo
María Couceiro escribe con la sensibilidad propia de una mujer sensible (perdón por la redundancia). En pocas líneas, y estructurando el texto en torno a unas frases que funcionan como versos, María es capaz de hablarnos de algo profundo: nos enseña que la vara de medir la importancia de la personas, debería utilizar otra métrica menos superficial, más profunda. Tan profunda que tenga que toparse con el miedo.