martes, 21 de diciembre de 2010

Viscerales 36 (Lucía Fraga). 37 (Carlos Salem). 38 (Tomás Sánchez Santiago). 39 (Deborah Vukusic). 40 (Enrique Vila-Matas)



Ha publicado el poemario Nostalgia del acero. Y participa en diversas antologías: Filoxofías dun sexo escotado, Das sonorosas cordas, 80 voces poéticas, Hilanderas, Fisterras, La voz y la escritura, Piedra de molino, La manera de recogerse el pelo. Generación Blogger. Fue columnista en El Correo Gallego.
Uno de los poemas de Lucía dice así: “Soy lo suficientemente ingenua como para creer /
Que las camas sólo son para dormir, / Pero también lo bastante zorra como para saber / Que no tienes sueño”. Esa contundencia expresiva, donde conviven la sorpresa y el zarpazo, puede encontrarse en sus poemas para La manera de recogerse el pelo, y también, a diario, en su bitácora: ella se desenvuelve con la misma rebeldía tanto en el poema como en el texto en prosa.


Nació en Buenos Aires en 1959 y reside en España desde 1988.
Ha publicado las novelas Camino de ida, Matar y guardar la ropa, Pero sigo siendo el rey y Cracovia sin ti; los libros de relatos Yo también puedo escribir una jodida historia de amor y Yo lloré con Terminator 2 (Relatos de Cerveza-Ficción); además de los poemarios Si dios me pide un bloody mary, Orgía de andar por casa y Memorias circulares del hombre-peonza. Varias de sus novelas han sido traducidas al francés y al alemán. Ha colaborado en varias antologías. Es profesor del Centro de Formación de Novelistas, con sede en Madrid y dicta talleres de narrativa creativa en Madrid y Ginebra.
Carlos Salem es ya una referencia: poeta, escritor de novela negra y de relato, antaño camarero del Bukowski Club, organizador de eventos… En unos pocos años ha publicado 9 libros, sin contar con las traducciones. En Francia tiene aún más éxito que aquí. Dentro de él habita un pirata con un toque de granuja simpático, un tipo que suelta verdades como puños y las dice y las escribe sin tapujos. Su descaro y su potencia literaria no podían pasar desapercibidos en Viscerales.


Ha publicado los poemarios Amenaza en la fiesta, La secreta labor de cinco inviernos, Vida del topo, Lo que sobra de los sueños, En familia, Ciudadanía, El sigilo, Lo bastante, El que desordena y Cómo parar setenta pájaros. Antología poética 1979-2009. En Lisboa publicó la antología bilingüe Detrás de los lápices. En prosa ha publicado El descendiente, Para qué sirven los charcos, Milagro en la pescadería, Dos poetas de la Generación de los cincuenta: Carlos Barral y José Ángel Valente (en colaboración con José Diego), Los cocineros se aburren a las cinco, Once poetas de Castilla y León, Zamora y la vanguardia, Los pormenores y la novela Calle Feria. Una selección de sus artículos se recoge en Salvo error u omisión. Ha realizado estudios y ediciones de autores como Bécquer, Carlos Barral, Delhy Tejero, Antonio Gamoneda, Julio Verne o Claudio Rodríguez. En 2011 publicará los ensayos reunidos en El otro verbo escuchar.
En Tomás hay una precisión por el lenguaje que se refleja en cada obra: en sus poemas, en su única novela, en sus artículos, en sus relatos, en sus ensayos, en sus anotaciones y aforismos… Es uno de los autores más respetados del país, aunque él jamás se lo toma en serio. Bajo la apariencia de quien es un observador paciente hay alguien que puede darte un balazo con apenas tres palabras; esto es más evidente en sus artículos, donde asestaba certeras cuchilladas a las gestiones de la ciudad en la que él y los antólogos de este libro nacieron. Esa faceta suya es la que más nos interesaba.


Poeta y actriz, medio gallega y medio croata, ha publicado los poemarios Guerra de identidad (reeditado y corregido posteriormente junto al poemario Cuaderno de batallas) y Perversiones y Ternuras / Perversións e Tenruras. Participa en las antologías 23 Pandoras. Poesía alternativa española, Mujeres cuentistas, No me gustaría palmarla. Poemas ilustrados, La manera de recogerse el pelo. Generación Blogger, Poesía Capital, El Tejedor en… Madrid y Beatitud: Visiones de la Beat Generation.
Déborah ha rodado cortos (por ejemplo, es la protagonista de Sin Título, cortometraje de Mario Crespo, uno de los antólogos de este libro), ha participado en series de televisión, actuado en obras de teatro y en performances, ha sido animadora, locutora, presentadora, colaboradora en tertulias televisivas y en recitales de poesía…
Muchos descubrimos a Déborah Vukušić (“abeja con orejas de lobo”) gracias a ese primer libro publicado, Guerra de identidad, que fue como una tempestad en el panorama poético. Aunque lo suyo suele ser la poesía, para Viscerales nos entregó un texto en prosa, fragmentado en 15 notas, que va a sorprender a muchos.


¿Hace falta presentación? En realidad no, pero vamos a hacerla porque en esta antología impera la igualdad. Se trata de uno de los autores más premiados, traducidos y respetados del panorama literario. Un hombre que ya se ha convertido él mismo en literatura, como lo demuestran su extensa bibliografía y sus continuos juegos entre la realidad y la ficción.
En narrativa es autor de los siguientes libros: Mujer en el espejo contemplando el paisaje, La asesina ilustrada, Al sur de los párpados, Nunca voy al cine, Impostura, Historia abreviada de la literatura portátil, Una casa para siempre, Suicidios ejemplares, Hijos sin hijos, Recuerdos inventados, Lejos de Veracruz, Extraña forma de vida, El viaje vertical, Bartleby y compañía, El mal de Montano, París no se acaba nunca, Doctor Pasavento, Exploradores del abismo, Dietario voluble, Ella era Hemingway. No soy Auster, Dublinesca y Perder teorías.
En ensayo es autor de El viajero más lento, El traje de los domingos, Para acabar con los números redondos, Desde la ciudad nerviosa, Extrañas notas de laboratorio, Aunque no entendamos nada, El viento ligero en Parma, Y Pasavento ya no estaba y De l´imposture en littérature. De la impostura en literatura. Vila-Matas / Echenoz.
De Enrique Vila-Matas nos interesaba un artículo en el que repartía estopa y le pedimos permiso para reproducirlo en Viscerales. Con un gesto que le honra y que muy pocos famosos conceden, no sólo nos dio permiso para incluirlo, sino que además lo aumentó y reelaboró, convirtiéndolo en la pieza titulada “Viscerabiliavilamatiana”.