lunes, 20 de diciembre de 2010

En memoria de Ana

Viscerales, la antología que coordinamos José Ángel Barrueco y yo,verá pronto la luz. En la página de Facebook que llevamos los antólogos, hemos llegado al final: hemos descubierto ya a todos los autores participantes. Pronto enseñaremos la portada. Aunque eso será dentro de unos días, porque lamentablemente, ha acontecido algo que ha cambiado toda la hoja de ruta: Ana Franco, madre de José Ángel Barrueco, fallecía ayer en Zamora a los 56 años de edad.
La vida parece moverse por rachas que son como golpes de viento que compensan la alegría con la pena, buscando un equilibrio universal: mientras JAB estaba eufórico por Viscerales, por anunciar al último autor, a su admirado (y mi admirado) Vila-Matas, mientras nos pasaban la maqueta de la portada del libro y nos emocionábamos, mientras me repetía lo que le había gustado el vídeo Beat, mientras después de quince años de pelea conseguía lo poco que pedía, recibía, posiblemente, la peor noticia de su vida.
Por todo esto he iniciado el texto hablando de Viscerales, porque esta antología es para Ana, gran pintora y gran persona. Desde aquí, desde el mundo de los vivos que no entienden muertes como ésta, es la única arma que tenemos para rendirle un merecido tributo: Viscerales va por ti, Ana. Descansa en paz.