lunes, 8 de noviembre de 2010

Inspiración granaína

No sé qué me pasa. Últimamente tengo anemia creativa. He pensado muchas veces en el síndrome Barteby, en el escritor del No, que diría Vila-Matas. Quizá sean los atascos, los compromisos profesionales, las pocas horas de sueño, quizá sea que durante un tiempo, no muy lejano, he escrito mucho, demasiado, y que ahora sólo me encuentro entre correcciones contrarreloj y otros lares a los que no estoy para nada habituado. Quién sabe si por eso escribo esto desde Granada, en una noche maravillosa que me saca del Madrid más mundano. De repente, como por arte de magia, en esta terraza, con la Alhambra iluminada al fondo, no me cuesta trabajo sentarme a escribir a gusto (ni sentirme a gusto al escribir).