viernes, 27 de noviembre de 2009

Buscando a Eric, Ken Loach


Parece mentira que en las creaciones literarias y cinematográficas se trate tan poco el tema del fútbol. El fútbol, nos guste o no, es parte de nuestras vidas, está en todas partes: todas las televisiones, todos los debates; está en la calle, en los bares, en las casas, en los hospitales y en las cárceles, está hasta en el Congreso de los Diputados...

El Marca es el diario más leído de España. El Madrid paga 90 millones por un jugador portugués. Los magnates de los negocios e incluso los políticos intentan aparecer en las fotos, en los palcos, en las celebraciones. El fútbol es a nuestra sociedad lo que la religión era a la sociedad medieval. Entonces, repito, nos guste o no, ¿por qué coño no hablamos de fútbol en nuestras narraciones?

El deporte rey es algo natural, es realista, es primitivo y es puro y, sobre todo, es un icono que no podemos obviar. Al menos los ingleses no lo han dejado tan de lado. La última película de Ken Loach, que se estrena hoy, narra en clave de humor las conversaciones imaginarias entre un cartero al que todo en la vida le va mal y el mítico futbolista del Manchester United Eric Cantona.

La película no va de fútbol, igual que todas las películas en las que se menta el tema, incluida nuestra De Cacabelos al Camp Nou, que no hablan del deporte rey en sí, sino que simplemente lo dejan estar presente, como parte de la sociedad, como lo que es.

No he visto la película, pero ayer en Días de cine vi la crítica y me pareció interesante hacer esta reflexión sobre el fútbol y sus aplicaciones en las creaciones artísticas.

Yo no pienso perdérmela: Buscando a Eric (Ken Loach, 2009)