lunes, 28 de septiembre de 2009

Puntos suspensivos

La mañana ha sido caótica, la tarde también. Catering y al cine con dos vinitos. La tinta de Toro resistió a la filoxera. Nosotros resistimos todo. Estrenamos Sin título. El cine abarrotado. Más de trescientos espectadores en la primera sesión. Bastantes menos en la segunda. La gente se divierte. Yo, después, también. Siempre acabo de los últimos, cerrando los bares, y tal.


Ahora que Sin título está terminado y listo para ir a algún festival, podría decir algo clásico, podría buscar la épica, podría pegarle al balón con el empeine exterior, podría decir lo típico de: esto es sólo un punto y seguido.

El Barça da espectáculo. A diferencia del Madrid, tiene el equipo formado, unido. Voy a la tele a hablar de cine y termino elogiando a Guardiola. Los canapés del hotel son sofisticados. Llevamos camisa y corbata, pero nadie gasta zapatos.


Estoy agotado. Termina la segunda sesión y la butaca me absorbe. La semana que viene me voy de vacaciones, me voy lejos. Necesito descansar, engordar unos kilos, ponerme a estudiar. ESTO no lo podemos sostener más. No soy sólo yo, son los daños colaterales. El cine funciona como industria, pero nuestro cine funciona como el taller de un alfarero, con procesos artesanales. Y no puede ser.

El Atleti sigue en los últimos puestos de la tabla. Es el Atleti. No es el Getafe ni el Osasuna, es el Atleti. Un equipo capaz de todo, una paradoja futbolística, un club que juega la Champions y está en posición de descenso en la Liga de su país. Pero la gente aplaude. Todo es tan relativo…



LPR Productions, lo que conocemos como LPR, nuestra filosofía, nuestra forma de ser, terminó el pasado viernes, el 25 de septiembre. ESTO no es un punto y seguido ni un punto y final. Son unos puntos suspensivos. Lo hemos dado todo y hemos disfrutado mucho, a pesar del estrés y el peso de la carga, pero no podemos más. A principios de 2010 vamos a rodar un videoclip como LPR Productions y con la filosofía de LPR. Será en Madrid. Será lo último. Volveremos a arriesgar, a buscar en un pajar algo más que una simple aguja. A partir de ahí, esas tres letras que tanto significan para muchos de nosotros quedarán viudas, sin su consorte, sin Productions. Si volvemos a hacer ficción será de manera profesional o no será. El cine, repito, es una industria.

El cine de autor es difícil de digerir. Las firmas venden poco. Zara sigue dominando. Pero, a día de hoy, no aspiramos a otro género. Esta locura, la de las Productions, comenzó a finales de 2006, cuando alguien que me encontré por el camino me propuso hacer un vídeo documental sobre una peña de fútbol y un equipo humilde. Lo había intentado muchas veces, me interesaba el cine como forma de expresión, pero no había tenido oportunidad de montar ningún sarao. Fui a una tienda y compré una manta zamorana. Me la puse en la cabeza y le di un par de vueltas. Pero ahora me oprime. Profesionalizarse o morir. Desde 2006 sólo tengo palabras de agradecimiento. Ahora llega el momento de exigirse y exigir: si no podemos profesionalizarnos a nivel de producción, si no hay dinero ni tiempo, no podremos seguir adelante. Nosotros no vivimos de esto, pero esto sí vive de nosotros.


Llegados a este punto de inflexión quiero dar las gracias a todos los han colaborado con nosotros, pero muy especialmente a los que han viajado en el mismo tren durante este tiempo: David, Rubén, Bull, Benja, Javi, Rebeca y Luís son ESTO, que es todo. No son sólo ellos, pero ellos son todo.

ESTO no sería ni existiría sin el soporte personal de las mujeres que me rodean y me cuidan, de mi familia, de mis amigos de siempre, de los que siempre están ahí aunque no se les vea, de los escritores que me escuchan, de los actores de teatro que se reconvierten al cine y cuya grandeza me reconvierte a mí como persona, de los exhibidores que creen y arriesgan, de los románticos, los locos, los entusiastas, los incondicionales, los que escuchan, los que hablan cuando les toca, los que cuando llegan tarde piden la vez, los que somos lo que elegimos.

Y ahora, una vez más, elijo:

… GRACIAS …