lunes, 31 de agosto de 2009

Salir "de fin de semana"

Es normal que la gente, agotada tras la semana, busque huir de lo de siempre y se vaya “de fin de semana”. La sierra, la playa, Londres (con Ryan-Air). Yo cuando me escapo de fin de semana suelo volver a mi tierra. Familia, amigos, comida casera, tranquilidad, productos de la tierra… Un lujo, pura calidad de vida. El problema es que, en realidad, no nos vamos de “fin de semana” sino de “sábado”. Las 24 horas de Le Zam, el maratón zamorano. Llegamos el viernes de madrugada y nos vamos el domingo por la mañana. Conclusión: tenemos 24 horas de fin de semana. Pero un sábado puede dar mucho de sí, puede convertirse en un finde de tres días. Aunque para eso, escuchen con atención, hay que usar el controvertido compresor de tiempo. Funciona así:

-11:00. Me levanto. Miro la prensa en Internet, el correo, hago unas llamaditas, me aseo, y tal.

-13:00. Hora tapeo. Me junto con mis amigos de la infancia, de siempre, y nos ponemos finos a tapas y cañas. Todo muy barato, oiga…

-15:15. Comida en casa. Sobremesa con el habitual debate político familiar. Interesante esta vez, sin discusiones.

-17:00. Café, copa y puro junto a un amigo, no es de la infancia pero nos conocemos hace ya muchos años. Y casi siempre quedamos en el mismo bar, allí se han gestado varios proyectos de LPR.

-18:30. Mi chica y demás familia. Tomamos algo juntos como buenos hermanos.

-20:00. Los abuelos siempre merecen una visita. Nos preparan café. Es tarde, preferimos cerveza. Por su casa pasa más gente, nuevos encuentros, nuevos momentos.

-21:15. Paramos en casa de mis padres para coger algo de abrigo, la noche refresca. El pater familias está enchufado a Gol Tv, el Flore-Team gana 2-1. Entro al salón y empata Valerón. Mucho galáctico pero en defensa andan igual, dice.

-21:30. Cena en casa de unos amigos. Dentro de poco serán uno más. Cenamos en la terraza. Vistas al Duero. Da gusto respirar allí. Vino de Toro. Tras la sobremesa, más gente se nos une.

00:30. Salimos a la calle. Terrazas y algún bar más. Empiezo a notar fatiga, pedo-fatiga.

03:00. No puedo más. Empecé la “noche” a la una de la tarde.

11:00. Me desvelo. Me duele la boca del estómago. Y la cabeza. Digo que no volveré a salir, de fin de semana. Miento, yo no salgo de fin de semana, salgo de sábado.

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