viernes, 14 de agosto de 2009

Generaciones, por Ana Pérez Cañamares

Este impactante poema de Ana Pérez Cañamares lo he encontrado, casualmente (o causalmente), en las inmensidades de la red.

Antes de morir, mi madre me dijo mamá ven
mientras me miraba sin verme;
yo dije mamá, quédate
abrazando su cuerpo diminuto
envuelto en pañales y olor a talco;
mi hija dijo mamá, no llores
y me acarició la cabeza consolándome.

Cuando mamá murió, durante unos segundos
no tuvimos muy claros los lazos que nos unían
no supimos quién se había ido
y quién se había quedado
ni en qué momento de nuestras vidas
estábamos viviendo
o muriendo.


Ana Pérez Cañamares, La alambrada de mi boca (Baile del Sol, 2ª edición 2009)