viernes, 3 de julio de 2009

Compartiendo cartel


Dicen que la vida está llena de pequeños detalles y que las grandes cosas se construyen en base a ellos. Escribir en un diario perteneciente a un grupo editorial importante puede tener –y, de hecho, tiene- mucha más repercusión que publicar con una editorial media o incluso grande. Digo esto porque el escritor zamorano, José Ángel Barrueco (JAB en la Red, Kankel para los amigos), que nos endulza las mañanas con una publicación diaria, un libro, una obra: su columna, encuentra las mismas trabas que casi todos para publicar sus novelas, poemarios y demás textos. Gracias a La Opinión de Zamora tenemos la posibilidad de disfrutar de su versatilidad literaria. Se trata de un regalo. Gracias.
En los últimos tiempos, he recibido, sea por mail o de viva voz, sea directa o indirectamente, mensajes de agradecimiento de un elevado número de personas, generalmente personas de más de 45 o 50 años, personas que leen la prensa a diario, y que me comentan que mis artículos en La Opinión les aportan cosas. Eso, para mí, es también un regalo. Gracias. Que mi pluma, mi única arma a día de hoy, consiga transmitir ideas y, en algunos caos, influir o ayudar a alguien, me colma de satisfacción. Esa debería ser la misión del columnista, que su opinión –imparcial- sirva para algo, para mover un detalle de su sitio, captar un gesto, controlar un electrón del sistema nervioso y provocar que cambie de dirección… porque el mundo, mucho me temo, nadie lo puede cambiar, hay demasiada mierda bajo la alfombra...
Como colaborador del diario que cito, obviamente, no tengo un lugar fijo, una esquina, un rincón, pero me tratan bien, casi como en casa. Los últimos textos han aparecido en la página central de opinión, junto con los habituales y fijos, junto a mi amigo José Ángel Barrueco, un clásico, un referente. Y, ¿qué queréis que os diga?, me hace ilusión, hay una vena sentimental en todo esto, un ansia de cambio, un alegato a favor de la visión juvenil, nueva, fresca, una página con dos menores de 40 años (media de edad en la que entran los considerados “autores jóvenes”).
He compartido cartel con otros amigos en varias publicaciones, pero este ideal, este fondo, este poso que tienen los artículos de opinión, su importancia y su significado, tienen algo de especial, de mágico, algo que me hace sentir bien.
Y que mejor, para momentos como estos, que estar acompañados de buena gente, como Barrueco, un escritor, un tío, a friend…

EL VIAJE

antes de hacer la maleta
debes comprender algo:

el viaje, a pesar de las postales,
de los monumentos y las tabernas,
de las librerías y las catedrales,
es en el fondo una ruta hacia
el interior de uno mismo,
hacia el conocimiento de quiénes somos
y qué anhelamos y dónde quedaron
las huellas de nuestros sueños.

el viaje también sirve
para saber si, de regreso,
al mirar a los ojos
de tu compañera,
quieres pasar el resto
de tu vida junto a ella.


José Ángel Barrueco. LOS VIAJEROS DE LA NOCHE (Poemario Inédito).