viernes, 5 de junio de 2009

TNT de Vendetta (y III)


Pocos días después abandonamos la casa. Vendetta. Es una palabra que se usa mucho en Italia. Y no sólo se usa, sino que también se pone en práctica. Queríamos adaptarnos a las costumbres del país, ser como dos italianos más, comportarnos como ellos. Y aunque la idea no fue nuestra, no nos pudimos negar a su ejecución. No contaré los entresijos del plan, tan sólo el resultado final:
Metimos una nota de papel en el bote del azúcar, a poca profundidad, con una indicación que rezaba: guarda dietro i dipinti (mira detrás de los cuadros). Con el mismo arma que ensucié su cocina volvimos a ensuciar su pared, pero cambiando la abstracción por la caligrafía. Había decenas de cuadros decorando las paredes, había más cuadros que pared, y tras cada uno de ellos dejamos un mensajito… Ejecutamos la voluntad de la sepia y arruinamos su preciada pintura.
Por entonces, la vida era una constante acción-reacción. Hoy, como es lógico, es más reflexiva, más sedentaria, más de salón. Ya no batallamos a pie de pista, ya no usamos la tinta para ensuciar paredes, pero desde mi silla, y aunque sólo sea por Nadia, vuelvo a pinchar la sepia, vuelvo a manchar tu casa.

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