viernes, 24 de abril de 2009

¿Dónde está la casa de mi amigo?

Perteneciente a la conocida como Trilogía del terremoto, en ¿Dónde está la casa de mi amigo? (1987), Abbas Kiarostami, construye la que en mi opinión representa su obra más sólida. Con la modestia técnica de siempre, el iraní articula la tensión dramática de la película en torno a un cuaderno. Pero la importancia no reside éste sino en las consecuencias que puede acarrear el no tenerlo en condiciones: es un objeto argumental que sirve de símbolo y metáfora. Lo que trasmite la sociedad en la que de desarrolla la historia, es la importancia de la disciplina, ésa que temen tanto los niños, ésa que ayuda a crear la tensión en el espectador.
Kiarostami se sirve de la inocencia de los niños para criticar la rigidez ideológica de Irán y sus contradicciones. El protagonista ejerce una forma de rebeldía en la que se juega el tipo para salvar a su amigo de la rigidez de sus mayores: familia, vecinos, profesores…. Actuando como un Ulises árabe en un viaje que, sin alardes escenográficos, mantiene al espectador pegado a la butaca, disfrutando de la fotografía mientras compadece al pobre Amhed de todo lo que le ocurre.
A diferencia de películas más líricas como A través de los olivos o El sabor de las cerezas, ¿Dónde está la casa de mi amigo?, utiliza más recursos cinematográficos en la construcción de la historia: mueve la cámara con maestría, busca el ritmo con el desglose, usa el plano-contraplano, inserta primeros planos si son necesarios, utiliza más la música…
En resumen, una fábula maestra que nace de un guión genial y que en sus ochenta minutos de metraje no debería aburrir a ningún perfil de espectador, por mucho que diga Boyero…