miércoles, 18 de febrero de 2009

Dolls


Cuando hablamos de Kitano se presupone que hablamos de humor negro en el cine y de Humor Amarillo en la televisión. Se presupone que hablamos de historias de violencia, de yakuzas, peleas, espadas y venganzas… Pero Kitano sorprendió al mundo en el 2002 con esta tierna fábula de color que muestra tres historias de amor eterno, tres parejas de almas condenadas a estar unidos por siempre, tres historias que se entrecruzan de manera fatal.
Escasamente prosaica, Dolls, posee una preciosa, acabada y pausada realización que bebe del clasicismo y la quietud de los Kurosawa, Mizoguchi y Ozu y que nos acerca a lo más bucólico de Zhan Yimou, especialmente a El camino a casa. El delicado tratamiento de los colores confiere a la fotografía una autonomía propia dentro del filme. Las constantes metáforas visuales, el concepto onírico e introspectivo de los personajes y el significado de las historias, convierten a Dolls en la obra maestra de Kitano, la película más personal, más interior, la que se acerca más a la violencia de su época pasada a través del polo opuesto a ésta, su complemento: el amor, el amor de verdad… eterno, cruel, doloroso…
Una película para disfrutar, una historia imprescindible para cualquier amante del cine, para cualquiera que sepa lo que es el amor… de verdad….