martes, 17 de febrero de 2009

Casualidad o causalidad


La mayor parte de las veces no te das cuenta. Es cuestión de probabilidad. Una ecuación matemática. Lo llamamos casualidad. Romper el hielo con un martillo puede ser una buena solución para salir de dudas. Buscar por todas partes hasta dejar la habitación igual que si hubiera pasado una brigada de la DEA sin orden de registro. Yo no tomo drogas (o debo decir: ya no tomo drogas), pero desde hace una semana vivo en un paraíso artificial. Metido dentro de un filme que aún no existe. El azar o la necesidad. En nuestro caso la necesidad psico-fisiológica de crecer creando. Pero el reto no era fácil. Mostrar el amor como engranaje de la maquinaria universal que mueve el mundo. Contarlo en imágenes a través de los ojos de los personajes, de la lente que nunca pestañea, del micro de pértiga y de la handycam del making off. Pero aquí no podemos hablar. Todavía no ¡Schhh…! Se rueda… en breves.

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