miércoles, 3 de diciembre de 2008

Hierro 3

Debe ser Corea del Sur uno de los pocos países del mundo donde su industria nacional es capaz de competir en pantalla con las películas americanas. Se trata de una industria emergente que llega a España con cuentagotas y que es difícil de visionar fuera del ámbito de los festivales. Bong Joong-ho, Kim Jee-woon y sobre todo Kim Ki-Duk, son los máximos exponentes de este cine rico en contenidos y visualidad.
Hierro 3 (Kim Ki-Duk, 2004) es una dulce poesía basada en una reflexión sobre la filosofía budista. El protagonista es una especie de nómada que se dedica a ocupar ilegalmente casas de familias que están temporalmente ausentes. Allí come, hace la colada y contribuye con la familia arreglándole los aparatos estropeados. En una de las casas de clase alta conoce a una chica maltratada que resulta ser como su alma gemela. Huye con él cuando les descubren y, a través de las peripecias de su huida, se dan cuenta de que sus espíritus son uno sólo. El protagonista no dice una sola palabra en todo el filme, ni falta que le hace; habla con la mirada y con sus acciones. Todo se construye a base de preciosas imágenes, de sutiles movimientos de cámara, de metáforas visuales y recursos retóricos. Una fábula sobre el espíritu, una reflexión sobre la posesión, sobre la importancia de lo material respecto a lo espiritual, y una metáfora sobre el golf apoyada en uno de los palos menos utilizados en este deporte, un Hierro 3. Mucho más cerrada y completa que Samaritan Girl.

No hay comentarios: