lunes, 17 de noviembre de 2008

VERGONZOSO


A. salió un rato por la noche. Era sábado y estaba dispuesto a exprimir sus dieciocho añitos. En el B. de R. la bebida es bastante barata y hay buenas chatis. Igual hoy pillamos cacho, pensaron. Ji, ji, ji… Cinco y media de la mañana. Vamos a hacer un poco el gamberro. Ji, ji, ji. Y entre juegos y tonteos iba acabando la noche. ¡Mira esa! A. tenía éxito entre las chicas de Pozuelo. Un empujón, un choque quiza fortuito con una tía. Mala suerte. Muy mala. En algunos países subdesarrollados la vida vale menos que ese empujón. En España creíamos que no. Pero nos equivocamos. A. sale de la discoteca a golpes. Tres armarios roperos lo sacan violentamente. Una vez fuera, dos de los tres seres unineuronales sujetan a los estupefactos testigos, mientras el tercer animal tira a A. al suelo y le patea el pecho hasta partirle las costillas y reventarle el pericardio. Hasta partirle, literalmente, el corazón. 18 años. Dieciocho. Se chocó con su novia. Mira tú por donde. Acción fatal.
Era el gorila. Tenía que demostrarse a sí mismo que su novia es capaz de andar por toda la discoteca en una burbuja de cristal sin que nadie puede rozarla, ni siquiera por casualidad. Porque eso cuesta la vida. Hay que dejar claro que eso cuesta una puta vida de dieciocho años. Eso equivale a la guadaña. Lástima que la chica en cuestión no lleve un cartel que ponga “Peligro de muerte: soy la novia del gorila”. ¡Lo que se hubiera evitado! Un juez que estaba en el local presenció los hechos: “Ni juez ni hostias, a ver si te vamos a meter a ti también”. Nadie podía moverse. Los gorilas además de su tonelaje saben pegar fuerte. Valetudo, Full contact, Muay Thai. Peleas a muerte. Tenía que demostrarle a su ego que tocar a su novia vale una ráfaga de patadas cortas y secas en órganos vitales.
Si realmente tenía que rubricar que los porteros mandan ilegalmente en la noche (por si alguien que salga de noche lo duda) , si tenía que descargar su furia su rabia y su miseria humana sobre alguien, ¿por qué no le bastaron un par de tortazos, un empujón, un zarandeo? ¿qué clase de animal se puede ensañar a base de patadas mortales sobre un chaval indefenso que está en suelo?¿Y para qué? ¿Estamos locos o qué?
Si un rata se convirtiera en humana llegaría rápidamente a ser más persona que el desalmado que ha hecho eso y los sujetos que lo han ayudado. Y lo más vergonzoso de todo es que, con diez años de retraso, la Comunidad Madrid ha decidido ahora regular la seguridad de las discotecas. VERGONZOSO.
Lo siento muchísimo, A. Al parecer, para que ciertas cosas cambien nuestros políticos suelen exigir que caiga algún mártir. Descansa en paz, tío.
El Gobierno de Madrid regulará con diez años de retraso la seguridad de las discotecas (El País)

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