martes, 11 de noviembre de 2008

Colateral



Lo que mejor recuerdo son los cables
había cables por todas partes y
los cables formaban un entramado,
una especie de tela de araña
de red que atrapaba a la víctima

Y la víctima era el abuelo,
mi abuelo
que estaba atado a la vida
con grilletes de muerte

Y así fue pasando el tiempo:
una noche mi madre, otra mi tío
una noche mi madre, otra mi otro tío
otra noche mi madre…

Como digo, así fue pasando el tiempo,

mientras mi vieja peinaba cada vez más canas
mi abuelo respiraba por un tubo

La primera en decirlo fue mi prima:
“lo mejor es que se muera cuanto antes”

Sí, en efecto, tenía razón
poco después lo afirmamos todos
sí, claro, era lo más lógico
una muerte rápida
y digna
lo afirmábamos todos, repito,
pero eso no implicaba
que mi madre fuera la única
persona
que llorase por mi abuelo,
por su padre,
el día en que los malditos tubos
dejaron de serle útiles.

Eso no implicaba, repito,
que mi madre fuera la única
que no celebrase la muerte

porque era también la suya.

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