miércoles, 3 de septiembre de 2008

Yuppies & hippies


Todos los colores. Muchas tonalidades. Y una línea negra. La línea negra con letras blancas. Eso es lo que veo desde mi silla de oficina. Es una silla de director. Pero no de esas plegables de director de cine. Se trata de un de esas sillas de director ejecutivo de gran multinacional. De Presidente de un consejo de administración. Del creativo mejor pagado del planeta. Cuesta un pastón. Eso dicen. La encontré al lado de un contenedor de basura. La piel está un poco levantada y una de las cinco ruedas no gira. Dicen que cuesta un pastón y en el IKEA no distribuyen semejante material. Sería como comprar hachís pakistaní en El Retiro. Desde ella veo los colores, de los libros. Una colección muy interesante de bolsillo. De colores. Una colección que ha ido llenando la vitrina. Y la mente. Los libros te ayudan a muchas cosas. La silla cuesta un pastón, pero la edición de bolsillo y de colores es muy barata. Si no tuviera los libros, es posible que tampoco tuviera silla. Al menos esta silla. Muy cara para comparla, muy sucia para cogerla de la basura.

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