lunes, 22 de septiembre de 2008

Subprimes II


Año 2008
Cuando era niño le gustaba jugar con esos tarros de jabón cuyo palito sirve para hacer pompas. Soplaba y soplaba hasta que la burbuja explotaba. Era el rey del mundo. 29. Le hubiera gustado tener un miembro de esa en-verga-dura; pero prefería ser rico antes que sexmachine. El alargamiento de pene no era tan caro. 29 fue el año del crack. Todo se vino abajo. Las previsiones para 2009 son peores aún. El Señor X le dijo que el G-8 planeaba en secreto una nacionalización de los capitales mundiales. Las empresas dominan el mundo sin gastar en armamento. Golpe de estado de los estados. Paradoja y tiro porque me toca. Y allí estaba él. Prada. No quería que le vistiera ningún otro. Sonrisa profiden, un poco de información y ninguna charla cómplice. Los porteros de las tiendas de lujo de la Quinta Avenida no tienen corazón. Llevan instalado un hardware con un software programado para sonreír. Y punto. Kate de testaferro. Los niños en Yale. La onda expansiva de la burbuja lo ha dejado en la calle. El motel como testigo de que en Hollywood el triunfador no tiene arrugas. Puro atrezzo. La chica dice que no le volverá a ver. Firma el cheque, sale de recepción, se sienta a ras de suelo y arranca el motor de su Ferrari Maranello. Hipotecas. Basura. Ahora tendrá que ir a recogerla. X tenía razón, el decorado se cae. La Administración no podrá sostener su nivel de vida.

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