jueves, 18 de septiembre de 2008

Cartas de desestimación, by David Refoyo

Parecemos quinceañeras detrás de un chico mayor. Estamos dispuestas a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para conquistarle. Para conseguir un beso. Estamos enamoradas del mundo editorial y podemos rebajarnos todo lo posible por conseguir esa publicación. Es simplemente deseo. Poder decirles a tus amigas, ayer el chico mayor me dio un beso. Y cómo besa el hijo de puta. Luego el chico mayor buscará otras flores distintas y todo lo que parecía una historia de amor eterno y dulce queda relegado a otra de esas historias incompletas. Los chicos mayores siempre tienen la culpa de todo. No son príncipes azules. Su cuento es una linealidad de cadáveres despojados en el camino. De escritores pidiendo clemencia y una mísera oportunidad. Una pequeña oportunidad como el resto.

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