lunes, 21 de julio de 2008

Olor a gasolina



Brum… brum… brum… Siento pasión por el motor. Yo creo que tiene que ver con mi personalidad. On the road. Todo el día en la carretera. Quemando la gasolina de la vida. Sí, yo soy sin plomo 98. ¿Te gusta conducir? Me encanta, es una de las cosas que más me relaja. Primera-segunda-tercera a cincomiquinientaslrevolucionesporminuto llego a la curva, freno tarde y fuerte -que diría Crivillé-, desembrago sin quitar la marcha, sujeto las revoluciones y, ayudado por la tracción trasera, me agarro al asfalto consiguiendo un paso por curva más rápido que la Ducati de Stoner. Aunque como alguien dijo una vez (tal vez fui yo), yo no conduzco, yo piloto… El viernes fui a la plaza de toros de Las Ventas en el día de más calor que yo recuerde. Agobiante, soporífero, insano… Un infierno; Vietnam no fue nada al lado del calor que hacía en los tendidos de sol, donde había estado pegando el insano calor madrileño durante toda la tarde. Se celebraba el Red Bull X Fighters. Como en todos los deportes donde hay un jurado, la competición tiene un sentido relativo. Ganó un suizo… supongo que por la perfección de la técnica, pero podían haber ganado todos, porque fui impresionante verlos saltar por los aires, ponerse de pie en la moto de 250 y encabalgarse de nuevo en el momento de tomar tierra. Hay que estar como una regadera para hacer eso. Al español Dani Torres lo eliminaron en cuartos (no hemos roto la maldición) y parte del publico se puso en plan ultra, silbando al americano que le ganó. Un francés cayó mal y quedó inconsciente en el suelo. Se hizo el silencio. Se temió lo peor. Unos hombres llegaron con unas pantallas negras para tapar el drama. Se nota que la organización es americana. Al final no le pasó nada grave. Pero lo que más que gustó de todo fue cuando al inicio el piloto de rally Dani Sordo salió a hacer unos trompos con su Citroen. Impresionante, no ya los trompos -con esa tracción se trata de acelerar y girar-, sino por el ruido. Que ruido, que estruendo… pum, pum, pum, miles o yo qué sé… millones de decibelios, sonido, olor a velocidad, a riesgo, a adrenalina… Mmmm… a vida…