jueves, 12 de junio de 2008

Manipulación

Para manipular alimentos se precisa un carné de manipulador. Para manipular sociedades no. Se trata de engañar a la masa. La masa es tonta en si misma. Es un rebaño de ovejas. Es más fácil manipular la masa social que la masa de las empanadillas. Mucho más, hombre, ¡donde va a parar! Para la manipulación no hace falta calzarse los guantes, tan sólo contar con el factor miedo. El miedo es la llave del engaño. Las sociedades han vivido engañadas por el miedo. Las religiones se han aprovechado históricamente de este factor para controlar la mente. Los regímenes, los estados de derecho, la economía... Todo reside en el miedo. Dejaríamos de ser tan altamente manipulables si fueramos un poco más valientes. No hace falta aprovisionarse de alimentos como si de una hambruna se tratase. No. A mi aún no he ha llegado la cartilla de racionamiento. No va a faltar de nada. Simplemente baja el consumo y el mercado necesita retroalimentarse. No vamos a tener que trabajar 65 horas como proponen Francia y Almenia. Ya se trabaja 65 horas en muchos casos, aunque de forma ilegal. No vamos a recibir la ayuda al alquiler. Era una patraña electoralista. No vamos a ir al cielo. Pero tampoco al infierno. Pensar te hace libre. Luchar también. No tener miedo a lo desconocido te hace individuo. Liberemos al individuo de la masa a través de nuestro intelecto. Que para algo lo tenemos.

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