miércoles, 18 de junio de 2008

Catarsis

Una buena amiga que tengo al otro lado del mundo, Carla Badillo, me ha regalado este poema. Le comenté una vez que los tipos duros no sabemos llorar hacia afuera porque nos creemos que nuestro estúpido rol no nos permite mostrar al mundo un rostro sensible. Entonces me regaló esto. Muchas gracias, tía. No he llorado, pero me he limpiado un poco por dentro. Eres una crack.

Catarsis

La ciudad oscurece antes de tiempo
Los habitantes se alejan cabizbajos
Llueve.
Expulso los demonios de mi mente
Los veo correr despavoridos
Para ocultarse bajo la piel más cercana.
Pero aquí no queda piel donde disimular el miedo
Sólo el agua insistiendo en mi tejado
Como la canción más lenta de Billie Holiday.
Y afuera únicamente la lluvia
removiendo huellas sobre la acera
diluyendo fotos extraviadas en la alcantarilla
borrando toda evidencia.
Alguien se une a la catarsis
y limpia la sangre de sus labios.
Yo también sangré al cortar mi lengua con navajas
Porque las palabras son eso
Filosas navajas que al mal usarlas nos dejan mudos
para siempre.
Pero a pesar de ello no me siento derrotada
Porque tengo formas de gritar sin voz
de volar sesos sin el sonido de la bala
Porque consigo quemar canciones
y cantar con las cenizas
Porque sé pulverizar huesos sin usar mis dientes
Porque aprendí a rugir entre las fieras vagabundas
Porque esta noche y mañana y pasado
Seguiré sobre mis cuatro patas
Aullando poesía.

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