lunes, 14 de abril de 2008

Otra forma de ver el cine (by myself)

Programa

El viernes participo en las jornadas de la X Semana Cultural del I.E.S “Aliste” (Zamora), encuadradas dentro del P.A.M (Plan Anual de Mejora) del Ministerio de Cultura

Ofreceré un taller de cine al que se me ha ocurrido bautizar como “Otra forma de ver el cine”. He intentado buscar un tema que realmente les sirva de algo a los chavales que acudan y que se aleje lo máximo posible del discurso erudito de historiador que tanto parodian los Monty Pithon. Les voy a hablar de la retórica en el cine, de recursos como la metáfora visual en sus distintas modalidades y usos, apoyándome lo máximo posible en las imágenes. Intentaré que participen y que intenten encontrar por su mismos los significados figurados ocultos en las acciones.

Corto un fragmento del esquema de charla que he preparado y os adjunto abajo su correspondiente ejemplo visual.

(...) A veces la metáfora es explícita, tiene una acción conductora o fundamento. Esta puede ser incluso importante para el desarrollo de la acción y no sólo un símbolo como veíamos antes en El acorazado Potemkin. Por ejemplo, en la secuencia final de la película de Alfred Hitchcock “Con la muerte en los talones”, no se nos desvela literalmente lo que pasará ente los dos protagonistas pero la secuencia siguiente, la de los títulos de crédito, posee tal carga figurada que se ha convertido en una de las metáforas explícitas más famosas de la historia del cine.

Os voy a poner la secuencia y quiero que actuéis como antes. Que la veáis con calma y me digáis que es lo que creéis que sucederá tras ver a Cary Grant y Eva Marie Saint besándose en la litera del tren. A ver, fulanito ¿Qué crees que pasará? (…) ¿Y tú, menganito? (…) (Llegados a este punto, recomiendo a los lectores del blog que vean ahora el vídeo, a fin de evitar que el texto se convierta en un spoiler)

(...)Pues sucede que el director, en vez de mostrarnos una escena explícita de cama (considerada de baja catadura moral en el cine clásico de Hollywood de los años 50), esquiva la censura a través del lenguaje visual figurado. De eso modo consigue alterar el significado habitual de las imágenes (de las palabras, en el caso de la literatura) otorgándoles la capacidad de mostrar lo desconocido, los conceptos que encierra. Esto dota a la obra de una forma mucho más artística, más poética, de narración cinematográfica, y por tanto más completa. La escena del tren entrado con fuerza en el túnel nos muestra poéticamente el acto de la penetración, que, obviamente, era lo que todos esperabais e imaginabais que sucediera. Como podéis ver, para narrar acciones de cama no hace falta enseñar constantemente el tetamen de la protagonista. Eso, más que para la faceta artística (que en ocasiones también…), sirve para subir la cuota de pantalla. Algo que el cine español necesita como el comer. Tal vez por eso, nuestro cine es tan generoso a la hora de enseñar el busto femenino (...)

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Me parece un tema interesantísimo y estoy segura que a los chicos les llamará la atención.

Qué pena no estar cerca para irte a ver!
Mucha suerte!

NEREA

Mario dijo...

Gracias, tía.
Besos

Dani dijo...

Después de leer este fragmento, estoy seguro de que los chavales no sólo no se aburrirán (al contrario) sino que se interesarán por el tema... Así que enhorabuena, y que el viernes remates la faena en vivo... Un abrazo

Mario dijo...

Gracias, Dani.
Espero salir vivo de esa manada salvaje de adolescentes, jejeje