miércoles, 16 de abril de 2008

Cuestión de Estado


Ante la situación de calma chicha que vive la política española en esta fase post-electoral y de formación de gobierno, las cuestiones de estado se reducen a entretenimientos como el fútbol.
Anonadado estaba yo mientras veía anoche la televisión. Resulta que el seleccionador de “La Roja” -la selección más fracasada de la historia de los mundiales y los europeos- se sometía a una retahíla de preguntas fáciles y pactadas que sirvieran para mostrarle al pueblo español la amabilidad y el buen rollo del “Sabio de Hortaleza”, del “Zapatones” ("al negro te lo comes"… en la foto). La Nacional no va a pasar de cuartos, eso lo sabemos todos. No pasa nunca. Y eso se debe, más que nada, a la poca capacidad competitiva de sus jugadores. Quitando a Camacho, Hierro y Raúl nunca he visto a un jugador realmente competitivo vistiendo la roja. Me refiero a un Mathaus, un Klinsmann, a un Paolo Rossi, a un Materazzi, a un Zidane. Entonces, ¿para que coño emplean el espacio televisivo público en tan magna mascarada? Supongo que para que la España futbolera (entre los que me incluyo) no decida ponerse a ver Padre de familia mientras juega su selección nacional, la cual no ilusiona a nadie. Puestos a preguntar cosas sin sustancia y vacías yo le hubiera hecho la siguiente pregunta al abuelo Luis, una pregunta técnica: ¿En caso de que una Cirsa te de al mismo tiempo un premio pequeño y avances, que es mejor: guardarse el dinerito y comprarte una cerveza fría, o seguir echando monedas hasta conseguir hacer línea con los avances para posteriormente seguir insertando coins hasta perder todo el dinero? Yo creo que la segunda opción es aún más arriesgada que no llevar a Raúl convocado. Por tanto, es probable que Luis hubiera elegido ésta.

Por contra a todo ésto, una de las mejores selecciones nacionales de fútbol, la de los primos italianos, no es actualmente noticiable puesto que todos los focos de atención se centran en la vergonzosa situación política que vive su país (desde hace más de 20 años), con la reelección de “Il Cavaliere (3 veces presidente = 3 liftings) y la caída (la crollata) de la izquierda chapucera que tanto se estila en el país transalpino. ¿Dónde está su problema? Pues en el mismo sitio que el de la Selección Española. Los políticos que hay en Italia (los mismos de siempre) no saben competir más que para su propio beneficio. Mantienen ese caciquismo político-borreguil y esa chapuza primitiva-siciliana tan desfasada ya en el S.XXI. ¡Y así les va! Los mismos perros con distintos collares (cambian los nombres de los partidos…y tal), que dan como resultado final un país que políticamente es la vergüenza de Europa.

En este mundo de contrastes latinos, los españoles tenemos dos opciones, a saber: a) Hacer una selección de fútbol ganadora. b) que Zapatero y Rajoy sigan en la poltrona dentro de 30 años.

Pues nada, a caer en cuartos, jugando como nunca y perdiendo como siempre.

4 comentarios:

Clifor dijo...

Cómo competía el chaval en el año 2000 lanzando el penalty a lo Diego Herrera jajajaja

Mario dijo...

Hombre, alguien como Raúl, limitadito técnicamente, está donde está y tiene los números que tiene por su caracter competitivo. Otra cosa es que le pegue al balón peor que yo. O sea, Gatusso es competitivo siendo nefasto técnicamente. Con 9 Gatussos, un portero y un delantero bueno se puede hacer mejor papel que España. Pero vamos, es más fácil cargarse toda la trayectoria de alguien porque un día falló un penalty.

Clifor dijo...

jajaja si sólo lo decía por picarte. A mí, personalmente, me parece que no tiene sitio en este equipo por el estilo de juego, eso sí, hace falta más experiencia porque el equipo es débil mentalmente. En eso Camacho fue bueno, llevó a Nadal y Hierro de defensas titulares al mundial, con 33 y 34 años ¿Eran los mejores defensas? No. Pero vamos que compitieron hasta que les temblaron las piernas en una tanda de penaltys.

Mario dijo...

Aclaro: NO soy raulista (ni madridista al uso) Ja,ja.
Pero defiendo a Raúl para la selección, aunque sólo sea por lo que corre. Es un poco el caso de Candela en el Zamora.