miércoles, 30 de enero de 2008

Morir con Esperanza en "1984"

Apuntan algunas fuentes el hecho de que Esperanza Aguirre y el entonces Consejero de Sanidad, Manuel Lamela, orquestaron el escándalo del hospital Severo Ochoa de Leganés, a fin de cargarse, poco a poco, la sanidad pública en pos de la privatización que están llevando a cabo en dicho área.

Pero yo quiero ver más allá. Y de hecho veo. Veo un control “orwelliano” de temas morales por parte de esa facción de la derecha que está tan radicalizada últimamente. Los encargados de la moral, de dirigir nuestras vidas con simplistas explicaciones filosóficas sobre la vida y el mundo, coartan la libertad de las personas en sus decisiones privadas sobre la vida y la muerte. El tema del aborto y su caza de brujas y recientemente el de la "mala praxis" del Severo Ochoa, han vuelto a unir de manera inseparable a la Iglesia, la ultra-derecha, y al medio de comunicación perteneciente a la Conferencia Episcopal que les hace eco. Juntos han hecho la fuerza suficiente para promover una cacería legal contra los médicos que se saltan los dogmas de la iglesia. El miedo de los ultra-conservadores reside en el trasvase de fe que se ha producido en el occidente actual. Muy poca gente mantiene la fe como se entendía antes. El único Dios, la única creencia valida hoy en día es la del dinero. Y ellos lo tienen ¡vaya que si lo tienen! Pero han perdido control, casi todo el control moral. Y eso es precisamente lo que tratan de recuperar. Porque les asusta. Les acojona que se les acabe el chollo del mayor engaño de la historia, del mejor método de control de pensamiento inventado nunca, la fe.

Gracias a Esperanza y Lamela, en los últimos meses en el Hospital de Leganés, muchos enfermos han fallecido con un sufrimiento horrible. Como el de Cristo, tal vez. Como el que la fe y la creencia en algo impuesto produce sobre el ser humano.
Esa “policía del pensamiento” orwelliana que la derecha española (hoy ya extrema-derecha) ha impulsado en los últimos tiempos con una impunidad propia del “Gran Hermano”, es un sustitutivo de ese dogma de fe que tanto control moral ha producido a lo largo de la historia. Un caza de brujas legal. Un 1984

Agáchense, huyan de las tele-pantallas, no tengan malos pensamientos o… morirán…Con Esperanza, eso sí.

3 comentarios:

Esther dijo...

Jo. Esto duele. Mi padre murió en ese Hospital en el año 2003. Mes de diciembre.

Unos meses después los medios "nos iluminan" con lo que creen es el escándalo de la historia de la sanidad pública.

Pero yo recuerdo con amargura lo que tuvimos que rogar para que le sedaran a él. Debió ser la excepción.

El día que les suceda a ellos, el día que tengan a su padre, o a su madre, o a alguien querido sufriendo, quizás cambien de opinión.

Mario dijo...

Lo siento!
No fue la excepción. Está saliendo muchas gente en los medio que dice lo mismo que tú.
Lo que no puede ser es que en pleno S.XXI sean unos pólíticos moralistas los que tengan que decidir estas cosas que pertenecen únicamente a la vida de cada uno.

Clifor dijo...

NO puedo estar más de acuerdo.

Y me parece lamentable que así sea.