miércoles, 9 de enero de 2008

Los números de tu vida

Cuando empezamos a formar el grupo fue a partir de 6º de E.G.B. Ahí se gestó todo. Digamos que fue la primera vez que empezamos a pensar como personas un poco más adultas. Siempre había dos clases dentro del mismo curso. Los primeros de la lista, más o menos de la A hasta la H, estaban en el primer grupo, 6º A. El resto, de la I en adelante, pertenecíamos al 6º B. En 6º fue la primera vez que los chicos de ambos grupos, del A y el B, nos empezamos a juntar para salir por ahí, a hacer el gamberro.
Nunca lo había pensado pero es curioso que te identifiques tanto con un número. Puede que vivas en el 5º piso, pero nunca te identificas con él. Ni siquiera con el número del portal. Son parte de los números que pueblan tu vida, como los números de teléfonos, los números secretos, los números pin… Nunca te identificas con ellos. Pero con tu número de curso sí. Éramos los de 6º. Cuando lo visualizas en tu mente lo haces con la nomenclatura arábiga, sin letras. Y durante todo ese año el número 6, el 6º, es tu casa, es tu grupo, es tu edad, son tus vivencias. Incluso había un profesor que nos llamaba por números. Yo era el número 12. Luego jugué con dicho número al baloncesto. Tuve dos temporadas nefastas. Yo creo que ese número está maldito. No sé si hay números malditos o no. Creo que ya he hablado antes de John Locke. Pues eso.