viernes, 11 de enero de 2008

La Pianista


Imagino la siguiente situación: chica refinada, puritana y estudiosa de la música, le dice a su madre que le acompañe al cine a ver esta película sobre una pianista. Alguna de las dos no acabrará de visionarla, no podrá aguantar una realidad tan "bestia".
Filme del siempre genial y claustrofóbico Michael Haneke (2001) que narra la historia de una pianista austriaca formada en el refinamiento burgués de su condición hasta extremos casi psicóticos.
Erika, la pianista, no conoce más vida que sus clases de piano y su relación con su madre, hasta que Walter, un pianista autodidacta enamorado de ella, aparece en su vida. Erika, que nunca ha amado a un hombre, convierte la relación en una eclosión de sus depravaciones sexuales, las cuales confunde con amor, conduciendo y arrastrando a Walter (quien posee el punto de vista objetivo, el del espectador) a su misma locura.
La forma de narrar que tiene Haneke lo convierten en un realizador peculiar, con sello propio. Al igual que en sus anteriores filmes vuelve a hacer uso de planos-secuencia larguísimos que acentúan la sensación de angustia y claustrofobia en las escenas más duras, provoncando repulsión en los ojos que están obligados a contemplarla sin concesiones, sin transiciones. Lo que se cuenta, la narración, se muestra cruda, real, sin tapujos, provocando así un puñado de sentimientos confusos en el espectador.
Además, la interpretación de Isabelle Huppert (Erika) es sencillamente magistral.

2 comentarios:

Dani dijo...

Tremenda Isabelle Hupert, es cierto, sólo por ella la película ya vale la pena. Aunque es cierto que la historia puede echar para atrás a mucha gente. Más, siendo Haneke el director. A mí, en cambio, me gustó mucho. Y la novela en que se basa, de la Nobel Elfriede Jelinek dicen que es incluso más cruda...

Mario dijo...

La historia es tremenda, muy dura. Me recuerda a "Repulsión" por su introspección psicológica, pero más centrada en la historia de amor sui generis que en el personaje.
Saludos, Dani