miércoles, 19 de diciembre de 2007

Seda, de Alessandro Baricco



Llevaba tiempo queriéndo leer este libro pero no aún había tenido la oportunidad.
La verdad es que me ha fascinado. Me lo he leído casi de una sentada.
Más allá del personal estilo, me ha entusiasamado que la breve y concisa historia de amor sirva de guía para hablar de ese sentido cíclico de la vida. De un eterno retorno apoyado en los viajes, siempre de la misma manera, los encuentros con los personajes, la muchacha de los ojos con sesgo occidental, el encuentro con su mujer, la traductora japonesa... todo vuelve, hasta ese final donde la mujer de Hervé Joncour se "reencarna" a través de los textos japoneses. Y que mejor forma para tratar este tema que a través de unos insectos que se transforman, que mutan, como los gusanos de seda.
¡Grande Baricco!

5 comentarios:

Esther dijo...

Me encantó esta historia. Todas sus imágenes y el modo en el que las dispuso Baricco. Si, grande Baricco

Mario dijo...

Es increible que una historia tan corta y tan concisa sea capaz de trasmitir tanto...

Clifor dijo...

Es que Baricco es un maestro. Posiblemente, Seda, uno de mis libros favoritos. AUnque quizá debiera ponerlo en singular.

Mario dijo...

Me encanta el personaje de Hervé Joncour. Su introspección, sus peripecias, sus pensamientos, incluso su parque... Es de esos personajes de los libros cuyo nombre ya no se te olvida, con el que te familiarizas.
y todo eso, en poco más de 100 páginas...

Clifor dijo...

La sensualidad de las escenas que ocurren en París también son inolvidables. Esas preguntas no hechas. Esa ingenuidad que no es tal.