sábado, 29 de diciembre de 2007

Dinero

No se trata del libro del Martin Amis que estoy leyendo. Se trata del mío. Del poseído. Del poseedor, que soy yo. De los fondos de inversión, de la cuenta vivienda. De cosas por las que nunca me había tenido que preocupar. Pero ahora sí. No se puede andar con dinero en los calcetines. Ya no. Ni en las cajas fuertes, según dijo J.L Moreno. El caso es que ando de bancos. Me comen la cabeza. Me dan un 4%, un 5, un fondo sin riesgo, con riesgo, con riesgo moderado, como los chubascos. ¡Que locura! Todos me dan algo. Antes cuando no tenía un céntimo todos me daban por detrás. Que curioso. Dinero llama a dinero. Y el mío, aún siendo poco, lo quieren todas las entidades. Que será de mi si un día tengo DINERO de verdad.